EXPOSICIÓN ARCHIVO ANAL

FANZINOTECA DEL MUSEO UNIVERSITARIO DEL CHOPO

27 de Julio al 12 de Agosto, 2013

Acerca de la Exposición


Por Enrique Arriaga

¿En qué se diferencian los dispositivos de representación del cuerpo erotizado gay y el heterosexual? ¿Dónde reside la pertinencia y el placer de ofrecer un producto impreso que difunde contenidos culturales gay en un momento donde predomina el consumo de imágenes a través de una pantalla? ¿Qué implicaciones tiene dar visibilidad al movimiento gay hoy en día? Estas son algunas de las preguntas que surgieron a lo largo del proyecto Archivo Anal.

¿Qué implicaciones tiene dar visibilidad al movimiento gay hoy en día?

Archivo Anal fue resultado de la colaboración entre Anal Magazine, a través de Ricardo Velmor (con la asitencia de Dino Vanko) y la Fanzinoteca del Museo Universitario del Chopo. El proyecto rastreó la producción de fanzines[1] y revistas independientes impresas en México que rechazan las convenciones heteronormativas y plantean otras miradas en torno a la masculinidad. Consistió en una muestra de publicaciones autoeditadas que difunden contenidos gay, queer y lésbicos. Se llevó a cabo en el marco del Festival Internacional por la Diversidad Sexual (FIDS).

Velmor llevaba tiempo recopilando imágenes digitalizadas de revistas actuales y vintage, así como de publicaciones encontradas en Internet. Para la muestra se revisó, reprodujo y digitalizó buena parte de su colección, además de consultar al director del FIDS, Salvador Irys, al escritor Wenceslao Bruciaga y visitar “El Taller”, un añejo bar de la Zona Rosa. El proceso nos dejó observar que en México la producción de impresos en papel autoeditados es escasa en proporción con la de revistas, no obstante que la comunidad LGBT ha sido de las más marginalizadas en décadas pasadas.

…en México la producción de impresos en papel autoeditados es escasa en proporción con la de revistas…

Se decidió contemplar ambos tipos de publicaciones. El hecho de mezclar fanzines con revistas resaltó el hecho de que la frontera entre ambas categorías es difusa, pues algunas de éstas revistas, sin proponérselo, implementan la actitud amateur de los fanzines y viceversa: los fanzines aspiran a la calidad, estabilidad y el cuidado que caracteriza a las revistas.

Aprovechamos también esta coyuntura para abrir una convocatoria que invitase al público de ANAL a realizar nuevos trabajos. La respuesta fue amplia. Lo notable de los impresos que recibimos fue la diversidad en formatos y estilos gráficos y las disímiles maneras de abordar y dialogar con “la línea editorial de Anal”.

A pesar de las diferencias en diseño, las publicaciones producidas muestran aspectos en común: juegan con el límite entre el erotismo y la pornografía, reflejan el deseo y las economías del propio editor y fungen como un espacio de militancia y toma de postura.

Para complementar la muestra de material impreso, se exhibió en las computadoras del Centro de Información un fondo de material digitalizado que da cuenta de la función catalizadora del Internet para establecer otros circuitos de distribución y consumo, así como redes de comunicación. Consecuente con esto último, no se podía obviar la presencia de e-zines que han optado por los bajos costos de editar en línea y por las ventajas que ofrece el medio electrónico (como alcanzar a un público más amplio y tener un mayor control editorial).

Tanto la temática como el formato de la muestra, “estiró” los límites permisibles de la institución

Tanto la temática como el formato de la muestra, “estiró” los límites permisibles de la institución y tuvo resonancia al interior del museo: colocó a una parte del personal frente a sus propios tabúes (en ocasiones asumidos con humor, en otras con morbo) y al papel que juega una institución de cara a sus públicos. Por otro lado, durante los meses de la exhibición, se rompió con una idea preconcebida respecto a que el principal interés por ver estos materiales estaría en los miembros de la comunidad LGBT. No era raro encontrar familias, jóvenes y adultos mayores.

Todo el contenido del proyecto consistió en una alusión directa al cuerpo masculino híper-erotizado…

La muestra implicó también la edición del fanzine Nos | Odio, la presentación de Anal Magazine, vol. 4 y una fiesta. Todo el contenido del proyecto consistió en una alusión directa al cuerpo masculino híper-erotizado y abarcó desde estéticas precarias hasta diseños refinados: incluyó un mural de gran formato hecho por impresiones tamaño oficio, la intervención a las mesas de exhibición con un patrón teselado (que reproducía la figura de unas nalgas), la producción de revisteros con las letras A N A L (diseñados por Alfonso Maldonado de ROW Architects) y como logotipo de la Fanzinoteca un guante de fisting. Todo ello obra de Ricardo Velmor.

Los posicionamientos frente a las diferentes formas de practicar la sexualidad son el motor de la producción de imaginarios cuyo objetivo es el placer. El reafirmar preferencias sexuales ofrece la ilusión de pertenencia a determinada identidad colectiva.

La muestra dio cuenta del panorama de apertura y normalización de estas imágenes. Queda abierta la invitación a autoeditar el imaginario gay para diversificar sus estilos e historias.


[1] El fanzine se caracteriza por ser un impreso en papel, de factura y consumo inmediato, generalmente refleja una actitud amateur y marginal, funge como mediador de la subjetividad de su autor y es producto de un ejercicio político de empoderamiento y sin censura.

How are the representation devices different from the gay and heterosexual eroticized bodies? Where does the appropriateness and pleasure of offering a printed product that spreads gay cultural content rest, in a moment when the image consumerism through a screen prevails? What implications does making the gay movement visible have nowadays? These are some of the questions that came up throughout the project Archivo Anal.

What implications does making the gay movement visible have nowadays?

Archivo Anal was the result of the collaborative work between Anal Magazine, through Ricardo Velmor [with the assistance of Dino Vanko] and Fanzinoteca del Museo Universitario del Chopo. The project tracked the production of independent fanzines1 and magazines printed in Mexico that reject the hetero-normality conventions and present alternative looks at masculinity. It consisted of an exhibition of self-published items that spread gay, queer and lesbian content. It took place within the International Festival on Sexual Diversity (IFSD).

Velmor had been gathering digitalized images from current and vintage magazines, as well as of publications found on the Internet, for some time. For the exhibition, a good part of the collection was reviewed, reproduced, and digitalized, the director of IFSD, Salvador Irys, and the writer, Wenceslao Bruciaga were consulted, “El Taller”, an old bar in Zona Rosa, was visited. This process let us observe that, in Mexico, the print production published in paper is limited compared to magazines. Notwithstanding the fact that the LGBT community has been one of the most excluded in the past decades.

…in Mexico, the print production published in paper is limited compared to magazines.

We decided to look at both types of publications. The fact of mixing fanzines with magazines highlighted the fact that the border between both categories is vague, because some of these magazines implement, without trying, the amateur attitude of fanzines and vice versa: fanzines seek to reach the quality, stability, and care that characterize magazines.

We also took advantage of this crisis, in order to launch a call to invite the audience of Anal, and elaborate new works. The response was broad. What is remarkable on the documents in print that we received was the diversity of formats and graphic styles, and the different ways to address and dialogue with the publishing style of Anal.

Despite of the differences regarding design, the publications produced show common aspects: they play with the border between erotica and porn, they reflect the desire and the economics of the publisher himself and act as a militancy space and view adopted.

In order to complement the exhibition of printed material, a background of digitalized material, that has a catalytic role of the Internet, was exhibited on computers of the Information Center to establish other distribution and consumption circuits, such as communication networks. In an attempt to being consistent with this last aspect, we could not forget the presence of e-zines that have chosen the low costs of publishing online and the advantages offered by the electronic media (such as reaching a broader audience and having more publishing control).

Both, the subject matter and the format of the exhibition, “stretched” the permissible limits of the institution…

Both, the subject matter and the format of the exhibition, “stretched” the permissible limits of the institution, and had wide coverage within the museum —which had part of its staff standing before their own taboos (sometimes received with jokes, others with morbid fascination)— and the role played by an institution facing towards its audiences. On the other hand, during the months that the exhibition lasted, it broke away with the preconceived idea that the main interest on seeing these material would rest among the members of the LGBT community. It was not uncommon to see families, young, and old people.

The whole content of the project consisted of a direct reference to the hyper-eroticized masculine body…

The exhibition included also the publishing of the fanzine Nos/Odio, the presentation of Anal Magazine, vol. 4, and a party. The whole content of the project consisted of a direct reference to the hyper-eroticized masculine body, and it addressed from precarious aesthetics to sophisticated designs: It included a large format mural made with legal-sized printed papers, the tables of the exhibition were intervened by a vinyl texture (that reproduced the shape of a booty), the production of magazine racks with the letters A N A L (designed by Alfonso Maldonado of ROW Architects) and as the logo of the Fanzinoteca, a fisting glove. All was Ricardo Velmor’s work.

The positions assumed in regard to the different ways of practicing sexuality are the engine that moves the production of collective imagination, which goal is pleasure. The reinforcement of the sexual preferences offers the illusion of being part of a certain collective identity.

The exhibition gave account of the open-minded scope and standardization of these images. The invitation is open to self-alter the gay imagination to vary its styles and stories.

Gracias a nuestros patrocinadores.

Row Architecs | MASISA